En 1973 Mike Oldfield publicó Tubular Bells y cambió la historia de la música.
Cincuenta años después, sigue siendo un referente.
Desde el rock progresivo, pasando por el pop, el tecno, la electrónica, la sinfónica o la celta, su discografía es pura inquietud artística sin complejos.
Más allá de El exorcista, la banda sonora de Los gritos del silencio (The Killing Fields) o los centenares de conciertos por todo el mundo forjaron su leyenda.
Cincuenta años de carrera, cuarenta millones de discos vendidos, un Grammy, veinticinco discos de estudio y multitud de premios forjan su prestigio como uno de los más importantes compositores de nuestra era.
